martes, 30 de septiembre de 2014

Mi hijo se suicidó...

La mayoría de visitantes de este blog han perdido a un hijo pequeño, muchas veces un bebé, aunque también hay los que comparten la pena de haber perdido a un hijo mayor. Sin embargo, creo que nada se compara a ser padre o madre de alguien que tomó su propia vida y acabó con ella. Pensando en ellos escribo esta nota, que puede ser útil para todos, pues antes de su fatal determinación, quienes terminaron con su vida caminaron por la calle y por su casa, lucían como cualquier vecino, y nadie pudo imaginar que pensaban terminar de la forma como lo hicieron, sumiendo a sus seres queridos en una desolación muy difícil de superar.

No es un hecho único o extraño
Una de las secuelas de estas muertes queda con los sobrevivientes, padres y familiares en generales, que suelen pensar ¿por qué no lo vi? ¿Cómo no hice nada para impedir algo así? Y el sentimiento de culpa se instala en su alma para vivir ahí por largo tiempo, sintiéndose más solos que nadie, incomprendidos, y sin posibilidad alguna de consuelo ante una realidad que nunca terminan de entender.
Sin embargo, la información disponible apunta a que estamos ante un fenómeno mayor de lo que muchos pensaríamos.  Según cifras publicadas el suicidio de jóvenes entre 15 y 24 años ha crecido más de un 300% desde 1950, y sólo en los Estados Unidos se producen cerca de 35.000 suicidios por año, de los cuales 5,000 corresponden a jóvenes entre 15 y 24 años. 
En Argentina, hace 25 años de cada 10 suicidas, uno era menor de 18 años, pero ya en 1993 es uno de cada cuatro (http://gruporenacer.wordpress.com/2010/01/29/apoyo-para-sobrevivir-cuando-tu-hijo-se-ha-suicidado/). En España, según un artículo de Sergio García Morilla,  http://taispd.com/suicidiofalsascreencias/, el suicidio ocupa el primer lugar de muerte no natural (más de 3.500 suicidios en el 2012, el  77%  hombres), duplicando a las muertes por accidentes de tráfico y superando en 70 veces las de violencia doméstica, lo que es tremendamente alarmante, pero como ven, le pasa a muchas, muchas familias.

Muchas causas, algunas sin rastro
Otro de los aspectos que señala este artículo, es que si bien las personas con depresión severa tienen una tendencia al suicidio mucho mayor, no todos padecen este mal, y se indica que “más del 40% de las personas que se suicidan no cumplen los criterios diagnósticos de depresión mayor, y presentan otros problemas distintos”, como pueden ser la crisis de ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia, trastornos alimenticios como la anorexia, entre otros. 
Es importante comprender que el suicida no es un loco, es una persona que de forma permanente o temporal, posee una perspectiva de la vida y del mundo tan diferente, que el pensamiento del suicidio puede llegar a ser un consuelo que calma su angustia, como lo afirmaba Nietzsche. También Arthur  Shopenhauer decía que "el suicidio, lejos de negar la voluntad, la afirma enérgicamente. Pues la negación no consiste en aborrecer el dolor, sino los goces de la vida. El suicida ama la vida; lo único que pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece".
Según un estudio, “alrededor del 10% de las personas que se suicidan no tienen ningún trastorno mental diagnosticable”, lo que fortalece la idea de que hay algunas personas que, sin trastorno psicológico ninguno, deciden poner fin a su vida por alguna razón totalmente conciente y legítima.  La reciente partida del conocido actor Robin Williams parece ser un recordatorio de que hay personas que optan por salidas impensables para los demás.

¿Y el consuelo de la fe?
Ante esto, el tema religioso puede influir mucho en la forma como los familiares puedan sobrevivir esta tragedia, ayudándolos a llevar su carga o aumentándola, para su mal. Aún muchas personas siguen a pie juntillas lo que dicen documentos de décadas atrás, sin mirar a la cara los problemas de este siglo. Según http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/la-culpa-de-un-suicida-puede-ser-atenuada-por-la-depresion-5799541567651840, el padre Maurizio Faggioni, profesor de Teología moral y de bioética en la Academia Alfonsiana de Roma,  considera que “desde un punto de vista objetivo, quitarse la vida es siempre un acto irracional, un acto de autodestrucción, irracional, inmoral”. Personalmente, creo que es extremadamente excesivo pretender conocer y poder juzgar qué anidaba en la mente y en el corazón de una persona que toma una decisión tan radical. Creo que nadie puede determinarlo y eso es una realidad. Por otro lado, no me parece una mirada de amor condenar de ese modo a quien, en el colmo de su desaliento, miedo, ignorancia, soledad, terror, o simplemente profundo dolor, recurre a algo que va en contra del mayor de los instintos propios de todo ser humano: el conservar la vida.
Sí, el suicida reniega de la vida que recibió de su Creador, pero… ¿acaso todo soldado no elimina la vida de otro ser humano, lo que es un mal mayor? Claro, es que lo hace mientras porta un uniforme y actúa bajo orden de su Estado, y eso está justificado ante el mundo y, aparentemente, eso lo exculpa ante Dios. ¿Es posible semejante incongruencia?
Es necesario revisar los criterios religiosos ante el drama profundo de espíritus atormentados que buscan la liberación de la muerte, pero que al alcanzarla condenan a los suyos a cargar cruces que no terminan nunca de comprender. Muchas veces las Iglesias se muestran más severas que el Dios que proclaman, y condenan a los demás con una radicalidad que nuestro Padre no ha de ver con buenos ojos. Cuando una persona es creyente, y pierde a un ser querido por su propia decisión, puede ser conveniente que busque el soporte espiritual que le brinde consuelo, pero teniendo buen cuidado de que sea alguien que no desee juzgar -ni al suicida ni a los familiares – y por el contrario, piense en acompañar en el dolor y brindar comprensión y amor.


Palabras finales
No sé lo que es perder a un familiar que acaba con su propia vida, lo reconozco, pero entiendo que debe ser algo terrible, una verdadera tragedia. Por eso mi corazón está con esos padres y madres, con esos hermanos que se quedan no sólo con el corazón destrozado, sino con el alma rota, llena de preguntas sin respuesta y una sensación absoluta de impotencia y frustración.  Con ellos sólo puedo compartir el pensamiento del Papa Francisco, quien con su característica sencillez y compasión, comparte, luego de designar que este mes de Octubre la intención general de su oración  será que “quienes se sienten agobiados hasta el extremo de desear el fin de su vida, adviertan la cercanía amorosa de Dios”.
Así sea. 

11 comentarios:

  1. un abrazo desde el dolor perdi a mi niño hace un año (19 años) cada dia intento que mi amor por EL pese mas que mi dolor. "diecinueve paginas andoni vive"si nos lees el seguira VIVO

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  2. Esa es una excelente forma de verlo... que nuestro amor por nuestros hijos pese más que el dolor....
    Lograrlo tal vez es más difícil que decirlo, pero ése es el camino.
    He visitado tu sitio, maravillosa la foto del vuelo...
    Recibe un abrazo lleno de afecto.
    Gracias por ingresar y escribirnos.

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  3. Hola, hay algun grupo de ayuda para familias que sobre viven a este dolor?

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    1. Estoy haciendo una búsqueda para ver grupos on line. Para ver algo en tu ciudad, puedes acudir ala Facultad de Psicología de las universidades, generalmente conocen de estas agrupaciones pues algunos de sus integrantes las apoyan.

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  4. Naomi 19 años decidió irse este 15 de junio también quiero reponerme tengo miedo enloquecer y q mi camino sea el mismo q ella tomo .nesesito ayuda por favor

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    1. Guadalupe, siento mucho lo terrible que estás pasando, pero debes tener calma.
      Sé que tu dolor es inmenso y crees que no podrás soportarlo, pero tú eres fuerte y lo harás.
      Tu camino es otro, y tú lo sabes.
      Tú debes superar esta situación de una mejor manera, de modo que otras personas no sufran más de lo que están sufriendo ahora, así como sufres tú.
      Si requieres ayuda profesional búscala de inmediato, no lo dudes, es lo más inteligente que puedes hacer. Si puedes pagar un terapista o un psicólogo, averigua entre tus conocidos y de seguro te podrán recomendar a alguien que te de el apoyo que necesitas. ¡Si tan sólo supieras cuántas personas acuden por ayuda profesional por mucho menos de lo que estás atravesando tú...!
      Si no puedes costear el servicio particular de un profesional, las universidades que tienen Facultad de Psicología suelen tener un Consultorio gratuito en el que puedes encontrar apoyo sin costo para ti. Lo importante es buscar la ayuda y así en poco tiempo verás las cosas con más claridad, y comenzarás a caminar en la dirección correcta, que es lo que tú realmente quieres.
      Es muy bueno que me hayas escrito, eso habla de tu voluntad para hacer las cosas de la mejor manera y tu deseo de salir de esta situación, de la forma adecuada. Hay momentos en que el dolor nos abruma, pero debemos superarlos, ser fuertes y hacer lo que podamos para salir adelante, y tú eres eso, una luchadora.
      La vida puede ser muy dura, y en este momento es muy dura para ti, lo entiendo, pero sé que podrás salir adelante, superarás esta experiencia tan triste y en el futuro serás ejemplo para otras personas. Tal vez no lo creas ahora, pero tu experiencia un día será mucho más que un recuerdo, será parte importante de tu vida y servirá más de lo que crees.
      Cree en ti. Tú puedes hacerlo.
      Busca ayuda si es necesario, todos lo hacemos en algún momento y es algo muy positivo.
      Coméntame cómo vas avanzando, con gusto te acompañaré en el proceso.

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  5. ❤️Estoy sufriendo la pérdida muy reciente de mi hijo Vicente de 16, hace a penas unos días estaba conmigo, hoy encuentro esto, espero poder seguir adelante también por su memoria ❤️

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    1. Querida Carmen, no puedo imaginar cómo te estarás sintiendo, pero que sepas que no estás sola. En todos el mundo hay madres como tú que entienden tu pena.
      A veces es demasiado difícil superar su partida y es que afecta nuestra vida en tantas formas.....
      Toma la vida con calma y ten paciencia contigo y con los demás. A veces personas con las mejores intenciones terminan hiriendo a quien querían ayudar. Pasa y con mucha frecuencia. No lo tomes personal.
      Que pienses en honrar su memoria es una acto de amor que irá dando sentido a tus pasos.
      Aquí estamos cuando quieras...
      Un abrazo.

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  6. Estoy desesperada. Mi hija esta muy grave. Se intento suicidar. La sacaron del toxico pero se complico una neumonia cada vez mas grave. Si hubieran controlado el vomito en el hospital no se hubiera broncoaspirado. Esta extremads grave. Yo soy sola. No tengo familiares. Solo ella era mi familia. Los amigos se alejan poco a poco al ver esta evolucion

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    1. Ante todo ten mucha calma, es un momento de angustia pero no dejes que se apodere de ti. Aún está contigo y eso es lo importante.
      Si tienes necesidad económica busca ayuda en el mismo centro de salud, debe tener una oficina de Asistencia Social, o con alguna organización de mujeres, que suelen tener recursos o estrategias de acción para casos como el tuyo.
      Necesitas tener mucha serenidad y trasmitírsela.
      Sé su ancla a la vida. Dale esperanza.
      Que no te escuche llorar, ni le recrimines nada. Sólo dile cuánto la amas y que todo estará bien.
      Cuando esté recuperada ya podrán conversar y deberás valorar lo que te diga... es su verdad.
      Mientras tanto, sólo acompáñala y dale tu amor. Recuerda que ha pasado por un punto de quiebre emocional y es un momento duro también para ella.

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    2. Espero que todo resulte bien para ambas, de todo corazón.

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